¿Qué es un purificador de aire?

Un purificador de aire es un aparato que reduce la concentración de contaminantes en el aire, en un área designada de acuerdo con las especificaciones del producto en particular. Los purificadores ayudan a limpiar el aire interior, lo que es útil para las personas que sufren de alergias, asma, sensibilidad química y otros síntomas relacionados con las vías respiratorias.

¿Cómo funcionan los purificadores de aire?

Son purificadores de aire portátiles y móviles diseñados para purificar un espacio de tamaño específico. Se conectan directamente a los enchufes, como si se tratara de un electrodoméstico convencional.

Un purificador de aire ambiental portátil es la forma menos costosa de reducir significativamente la contaminación del aire interior.

Los modelos de purificadores de aire portátiles para estancias se clasifican normalmente en función de su tecnología de limpieza: filtración HEPA, precipitación electrostática y generación de iones negativos. Algunas marcas de purificadores de aire utilizan una combinación de estas tecnologías. También hay purificadores de aire que están diseñados solo para la eliminación de productos químicos. Además de las partículas en el aire, algunas líneas de purificadores de aire también tienen tecnologías, como la luz ultravioleta, que eliminan virus, bacterias, microorganismos, compuestos orgánicos volátiles, olores y algunos productos químicos gaseosos. Se pueden utilizar mezclas de carbón activado y una variedad de otras sustancias para capturar gases y olores.

Todos los purificadores de aire ANENJ incluyen filtros HEPA de clase H14 y sistema de desinfección ultravioleta (UV).

¿Qué es un filtro HEPA?

Un filtro HEPA es un filtro de aire de alta eficiencia para atrapar partículas microscópicas y que se utiliza en diferentes dispositivos, como: purificadores de aire, aspiradoras, etc.

Un filtro HEPA sirve para limpiar el aire de impurezas que se encuentran en suspensión.

También son capaces de atrapar la mayoría de las partículas microscópicas del aire, por eso los mejores purificadores utilizan filtros HEPA y son los más recomendados por los expertos.

Se compone de una madeja de filamentos de fibra de vidrio (como borosilicatos) dispuestos al azar, a modo de red y con diámetros entre 0,2 y 2 micras.

Las características que determinan el tipo de filtro HEPA son:

  • Diámetro de las fibras.
  • Espesor del filtro.
  • Velocidad de las partículas contaminantes en el flujo de aire que lo atraviesa.

Detalle aumentado de la malla de fibras de vidrio de un filtro HEPA

En un purificador de aire doméstico, cuando las partículas contaminantes son aspiradas por el dispositivo, éstas son atrapadas (se quedan pegadas a una fibra del filtro HEPA) mediante:

  1. Por intercepción: las partículas más pequeñas (>0,4 µm) que viajan con el flujo de aire aspirado pasan cerca de una fibra, la rozan y se adhieren a ella.
  2. Por Impacto: en este caso, las partículas más grandes (>0,4 µm) que viajan con el flujo de aire aspirado no caben por los huecos de la red de fibras del filtro HEPA (debido a su tamaño) y chocan con ellas.
  3. Por Difusión: Las partículas más pequeñas (<0,1 µm), chocan con las moléculas de gas lo que impide y retrasa su paso por el filtro. Es el mecanismo más común cuando el flujo de aire es lento.

Como hemos podido ver, la intercepción y el impacto se dan en partículas de tamaño superior a 0,4 micras y la difusión se da en las partículas más microscópicas, de tamaño inferior a 0,1 micras.

En el caso de partículas de tamaño medio, es decir, de 0,3 micras recibe el nombre de “Partícula Más Penetrante” (Most Penetrating Particle Size). Para este tamaño de partícula contaminante, la difusión e intercepción no son muy eficientes.

Por este motivo, un buen filtro HEPA debe incluir en sus especificaciones técnicas, la retención de las partículas de tamaño medio y que definen el tipo de filtro.

Desde su invención en la década de 1950 del siglo pasado, los filtros HEPA se rigen por un estándar. Deben cumplir una serie de requisitos técnicos, que son aplicados por diversas organizaciones internacionales.

En España (y la Unión Europea), un filtro HEPA está regulado por la norma UNE-EN 1822-1:2010 Filtros absolutos (EPA, HEPA y ULPA).

En dicha normativa, los filtros HEPA se denominan filtros de muy alta eficacia y se subdividen en dos clases de filtros HEPA:

  • Filtro HEPA de clase H13, atrapan al menos el 99,95% de las partículas contaminantes (sólo permite pasar 50 de cada 100.000 partículas).
  • Filtro HEPA de clase H14, atrapan al menos el 99,995% de las partículas contaminantes (sólo permite pasar 5 de cada 100.000 partículas).

Es importante fijarse bien en este detalle, porque no es lo mismo uno que otro, ni igual de efectivo.

Comprando un purificador de aire con filtro HEPA de clase H14 tendremos la garantía y seguridad que cumple unos requisitos marcados por una normativa. Todos los purificadores ANENJ incluyen filtros HEPA de clase H14.

¿Tiene efectos secundarios un purificador de aire?

Un purificador de aire con filtro HEPA de clase H14 no produce ozono, no tiene ningún efecto secundario aparte de la mejora de la salud. ANENJ solo fabrica purificadores que emiten aire limpio en el espacio. No ofrecemos productos que emitan olores, productos químicos u ozono dañino al aire. Para las personas químicamente sensibles, también es importante que la unidad esté construida con materiales que no emitan gases.

¿Por qué necesito un purificador de aire?

Aunque los estudios varían según la fuente, se ha demostrado una y otra vez que el aire interior a menudo está dramáticamente más contaminado que el aire exterior.

¿Por qué necesito desinfectar el aire?

La desinfección de virus, bacterias y microorganismos mediante luz ultravioleta (UV) evitan su propagación e infecciones posteriores.

¿Qué purificador de aire es el mejor?

El mejor purificador de aire es el que resuelve su problema. Nosotros le ofrecemos la mejor solución para su espacio o estancia. Todos los equipos ANENJ incluyen filtro HEPA de clase H14 y desinfección mediante luz ultravioleta (UV) para la eliminación y de virus, bacterias y microorganismos, evitando su propagación e infecciones posteriores.

¿Qué tipo necesito?

El tipo de purificador de aire que necesita depende del tamaño del área que se va a purificar y de los compuestos y elementos que está tratando de eliminar del aire. Es muy importante que incluyan filtro HEPA de clase H14 y desinfección mediante luz ultravioleta (UV-C).

¿Cuesta mucho usar un purificador de aire?

Hay dos consideraciones de costo para el mantenimiento del purificador de aire a largo plazo: el consumo de energía y los cambios de filtro. Generalmente, un purificador de mayor calidad está diseñado para ahorrar energía y utiliza un mínimo de electricidad.

Los requisitos de filtro varían según la marca. Algunas marcas tienen monitores que indican cuándo se deben cambiar los filtros, mientras que otras estipulan la cantidad de meses que debe durar un filtro. En general, los filtros HEPA duran varios años. Es importante cambiar el prefiltro (que captura las partículas más grandes de polvo) de acuerdo con las recomendaciones del fabricante.

¿Un purificador de aire viene con filtros?

Todos los purificadores de aire ANENJ vienen de serie con todos los filtros necesarios y las lámparas de ultravioleta (UV-C), encapsulados en el interior de cada uno de los equipos e inaccesibles para el público en general.

¿Qué es la luz ultravioleta (UV)?

La luz ultravioleta (UV) es una forma de luz invisible al ojo humano. Ocupa la porción del espectro electromagnético situada entre los rayos X y la luz visible. El sol emite luz ultravioleta; sin embargo, la capa de ozono terrestre absorbe gran parte de ella.

Una característica única de la luz UV es que un intervalo específico de sus longitudes de onda, el comprendido entre los 200 y los 300 nanómetros (una milmillonésima parte de un metro), se clasifica como germicida, es decir, puede inactivar microorganismos como bacterias, virus y protozoos. Esta capacidad ha permitido la adopción generalizada de la luz UV como una forma respetuosa con el medio ambiente, sin sustancias químicas y muy eficaz para desinfectar. Todos los purificadores de aire ANENJ incluyen sistemas de desinfección ultravioleta (UV-C).

¿Cómo funciona la desinfección por UV-C?

A diferencia de los métodos químicos de desinfección, la radiación UV-C proporciona una inactivación rápida y eficiente de los microorganismos mediante un proceso físico. Cuando las bacterias, los virus y los protozoos se exponen a las longitudes de onda germicidas de la luz UV-C, se vuelven incapaces de reproducirse e infectar. Se ha demostrado que la luz UV-C es eficaz frente a microorganismos patógenos, como los causantes del cólera, la polio, la fiebre tifoidea, la hepatitis y otras enfermedades bacterianas, víricas y parasitarias.

Los microorganismos se desactivan por medio de la luz UV-C como resultado del daño a los ácidos nucleicos. El ADN y el ARN celular absorben la energía alta asociada con la energía UV-C de longitud de onda corta, principalmente a 254 nm. Esta absorción de energía UV-C forma nuevos enlaces entre nucleótidos adyacentes creando dobles enlaces o dímeros.

La dimerización de las moléculas adyacentes, especialmente de las timinas, constituye el daño fotoquímico más frecuente. La formación de numerosos dímeros de timina en el ADN de bacterias y virus impide la replicación y la capacidad de infectar.

¿Cuántos purificadores de aire necesito?

Idealmente, debería haber una unidad en cada espacio. Cuanto más limpio esté el espacio, cuanto mejor sea el aire que se respira, el cuerpo absorberá mejor el oxígeno y así favorece la oxigenación celular eliminando las toxinas del organismo. Esto supone reducción del estrés. Respirar profundamente aire puro y desinfectado calma y relaja el sistema nervioso contribuyendo a un estado de bienestar general.

¿Beneficios de respirar aire puro y desinfectado?

Se considera que un espacio dispone de aire puro y desinfectado cuando no tiene partículas nocivas en suspensión y está libre de virus, bacterias y microorganismos.

  1. El aire puro y desinfectado ayuda a rebajar tensión y estrés, al realizar una respiración más tranquila y profunda, generando una sensación de bienestar general.
  2. Respirando aire puro y desinfectado al menos media hora diaria se consiguen reducir los trastornos cardíacos y los cuadros depresivos.
  3. El aire puro y desinfectado genera una sensación de revitalización devolviéndonos la energía física y la claridad mental, al reducirse los niveles de CO2 en la sangre.
  4. La respiración de aire puro y desinfectado ayuda a estimular nuestro sistema inmunológico, reduciendo la posibilidad de padecer trastornos alérgicos, afecciones respiratorias y asma.
  5. Al respirar aire puro y desinfectado se consigue eliminar un gran número de toxinas acumuladas, y células muertas, diariamente en nuestro organismo.
  6. El aire puro y desinfectado reequilibra las funciones vitales de todos nuestros órganos vitales, ayudando a la recuperación más rápida de las enfermedades gracias a la oxigenación celular, a la vez que evita muchos contagios producidos al respirar en ambientes cerrados contaminados con virus.
  7. El aire puro y desinfectado ayuda a la regeneración celular favoreciendo la producción de mecanismos antioxidantes, como el colágeno y la elastina entre otros, y retrasando el envejecimiento celular, y el deterioro de nuestro aspecto estético.